The Lotus Tarot

La Luna

La Luna

Imagen Mitológica: El Laberinto del rey Minos de Creta; los viajes al infierno de Orfeo, Ulises, Heracles, Psique y Eneas la Luna indica un período de exaltación del inconsciente. Emociones extrañas, sueños, miedos, incluso alucinaciones. Fluctuación, incertidumbre, confusión. Tiempo de pasividad y no de acción. La luna reina sobre todas las cosas conectadas con el interno arquetipo de la madre y lo femenino, incluyendo el ciclo menstrual. Los antiguos creían que la Luna contenía el alma de los no natos mientras esperaban la vida, y que los muertos se reunían en su vientre a esperar el renacimient La carta de la Luna nos conduce al ámbito misterioso de o Oscuro y de la noche y al mundo simbólico del alma, ,a nuestros presentimientos, anhelos y sueños. El lado claro de la luna significa sueños románticos, fantasías vivaces y poderosa capacidad sensorial, Pero esta carta posee un lado oscuro, los abismos de nuestra alma. Simboliza miedos, pesadillas, inseguridad, oscuros anhelos, indicando el horror a lo inexplicable, a lo desconocido. El océano es una imagen excelente a usar cuando estamos tratando de comprender el vago y constante cambio de emociones, que la luna encarna. Las profundidades del océano contienen muchos secretos, y muchos de sus más profundos lechos son inaccesibles al hombre. El océano puede ser amistoso un día, cruel al siguiente. Es igual con la luna de nuestro inconsciente que guarda una riqueza de información y como el mar, algunas de sus profundidades nunca serán sondeadas. Esta carta siempre nos indica una gran oportunidad y un gran peligro. Es el viaje a lo profundo, que los mitos relatan muy expresivamente como la Nekeia, el viaje al infierno o el descenso al mundo subterráneo. Como más gráficamente se describen las horripilantes quimeras de nuestra ala es con la expresión “los hijos de la noche” y encontrarse con estos monstruos y vencerlos es la parada más ardua de nuestra vida. El peligro que se menciona, acecha en el laberinto en el que nos extraviamos, en el bosque encantado donde figuras pretendidamente bienintencionadas nos inducen a olvidar como nos llamamos. Si nos permitimos esta vivencia, conquistaremos nuestros miedos y el manto de oscuridad, será rasgado por la luz de la conciencia. “Nos protegemos de la oscuridad y de las sombras deformadoras de la Luna porque el inconsciente colectivo no solo contiene héroes y júbilo, sino también monstruos y temores. Con su media luz fantasmal, la luna suscita sentimientos, emociones extrañas en las personas y en los animales. Algo hay en la Luna que moviliza el miedo y la sensación de cosas extrañas” Rachel Pollak

¿Te interesa apoyarnos en el desarrollo de contenido?

ponte en contacto con nosotros vía mail: claudia.thelotus@gmail.com